Odio cómo me hablas y también tu sonrisa burlona.
No soporto que conduzcas rápido ni que me mires así.
Aborrezco que leas mi pensamiento.
Me repugna tanto lo que siento que hasta me salen las rimas.
Odio que me mientas y que tengas razón,
odio que alegres mi corazón, pero aún más que me hagas llorar.
Odio no tenerte cerca y que no me hayas llamado.
Pero sobre todo odio no poder odiarte
porque no te odio ni siquiera un poco, nada en absoluto.
- No solo respirar es vivir -
- No solo respirar es vivir -
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